En nuestra primera lectura un texto impresionante, aunque muy breve: Procede del capítulo primero del Libro de la Sabiduría y nos explica claramente que Dios no quiere la muerte, ni la enfermedad. Fue la envidia del Maligno quien trajo el veneno de la muerte.
El Salmo 29 se utilizó como plegaría litúrgica para la dedicación del Templo de Jerusalén tras la victoria de los Macabeos. Fue, después, un canto oficial para muchas ceremonias dentro del templo. Pero en su contenido se ve que es un oración de reconocimiento a Dios por haber librado al salmista de alguna enfermedad muy grave. Para eso mismo puede servirnos a nosotros mismos, hoy. Es un canto de agradecimiento por todos los bienes recibidos de nuestro Dios Padre.
- Este domingo y el próximo leeremos sendos fragmentos de la Segunda Carta del Apóstol a los fieles de Corinto. Realmente, el texto que se proclama hoy contiene una doctrina muy adecuada para remediar las necesidades de los más pobres. Es la teoría de la nivelación, de la igualdad entre hermanos que aplicó la Iglesia de los primeros tiempos. Tengamos muy en cuenta lo que Pablo nos dice hoy. Y pensemos en hacerle caso: los tiempos son difíciles y los hermanos necesitan mucho de nosotros
- El Evangelio de hoy nos presenta dos milagros realizados en silencio, sin notoriedad, sin ser previstos. En los dos interviene la fe y la valentía de sus protagonistas principales que han sido capaces de dejar a un lado las apariencias, los condicionamientos, ponerse a salvo de los de su entorno. Y cuando llegan ante Jesús se dan cuenta de que Él desafía no sólo al mal, sino a la misma muerte.
En este 12º Domingo del Tiempo Ordinario la Iglesia propone una meditación de dos milagros de Jesús a favor de dos mujeres. El primero a favor de una mujer, considerada impura a causa de una hemorragia que padecía desde hacía doce años. El otro a favor de una niña de 12 años. Recién muerta. Según la mentalidad de la época, cualquier persona que tocase la sangre o un cadáver era considerada como impura. ¡Sangre y muerte eran factores de exclusión! Por esto, las dos mujeres estaban marginadas, excluidas de la participación de la comunidad. También hoy hay categorías de personas que están excluidas o que se sienten excluidas de la participación de la comunidad cristiana. ¿Cuáles son hoy los factores que causan la exclusión, tanto en la Iglesia como en la sociedad?
Marcos describe los dos milagros con imágenes muy vivas. El texto es largo. Durante su lectura, considera que estás en medio de la gente acompañando a Jesús hacia la casa de Jairo. Y mientras caminas en silencio, trata de poner atención a los comportamientos tan variados de las personas que aparecen en la descripción de los dos milagros. Jairo, el padre de la niña, la gente, la mujer que sufre a causa de la hemorragia, los discípulos, la niña.
Marcos describe los dos milagros con imágenes muy vivas. El texto es largo. Durante su lectura, considera que estás en medio de la gente acompañando a Jesús hacia la casa de Jairo. Y mientras caminas en silencio, trata de poner atención a los comportamientos tan variados de las personas que aparecen en la descripción de los dos milagros. Jairo, el padre de la niña, la gente, la mujer que sufre a causa de la hemorragia, los discípulos, la niña.
Marcos 5,21-24: El punto de partida: Jairo pierde la hija. Jesús va con él, la gente lo sigue
Marcos 5,25-26: La situación de la mujer que sufre de una hemorragia irregular
Marcos 5,27-28: El razonamiento de la mujer ante Jesús
Marcos 5,29: La mujer consigue su intento y queda curada
Marcos 5,30-32: La reacción de Jesús y los discípulos
Marcos 5,33-34: La conversación entre Jesús y la mujer curada por la fe
Marcos 5,35-36: La conversación entre Jesús y Jairo
Marcos 5,37-40: La llegada a la casa de Jairo y la reacción de la gente
Marcos 5,41-43: La resurrección de la niña
Marcos 5,25-26: La situación de la mujer que sufre de una hemorragia irregular
Marcos 5,27-28: El razonamiento de la mujer ante Jesús
Marcos 5,29: La mujer consigue su intento y queda curada
Marcos 5,30-32: La reacción de Jesús y los discípulos
Marcos 5,33-34: La conversación entre Jesús y la mujer curada por la fe
Marcos 5,35-36: La conversación entre Jesús y Jairo
Marcos 5,37-40: La llegada a la casa de Jairo y la reacción de la gente
Marcos 5,41-43: La resurrección de la niña
A lo largo de las páginas de su evangelio, Marcos va aumentando las informaciones sobre la persona de Jesús. Hace ver cómo el misterio del Reino se refleja en el poder que Jesús ejercita a favor de los discípulos y de la gente, y sobre todo, a favor de los pobres y marginados. Al mismo tiempo, a medida en que este poder se manifiesta, aumenta en los discípulos la incapacidad de entender y queda siempre más claro que tienen que cambiar las ideas que tienen sobre el Mesías. De otro modo, la incomprensión crecerá y corren el peligro de alejarse de Jesús.
En los años setenta, época en la que Marcos escribe su evangelio, existía gran tensión en las comunidades cristianas entre los judíos convertidos y los paganos convertidos. Algunos judíos, sobre todo aquéllos que habían pertenecido al grupo de los fariseos, continuaban fieles a la observancia de las normas de la pureza de su cultura milenaria y, por esto, tenían dificultad de vivir con los paganos convertidos, porque pensaban que éstos vivían en la impureza. Por esto, la narración de los dos milagros de Jesús a favor de dos mujeres era de gran ayuda para superar los viejos tabúes.
Marcos 5,21-24: El punto de partida: Jairo pierde la hija. Jesús va con él y la gente lo sigue.La gente se une a Jesús que ha llegado de la otra orilla. Jairo, jefe de la sinagoga, pide ayuda para su hija que se está muriendo. Jesús va con él y la gente lo acompaña, empujándolo por todas partes porque todos quieren estar cerca de Jesús cuando vaya a realizar el milagro. Y éste es el punto de partida de los dos episodios que siguen; la curación de la mujer que padece hace ya doce años a causa de una hemorragia y la resurrección de la niña de doce años.
Marcos 5,25-26: La situación de la mujer que sufre a causa de una hemorragia irregular.¡Doce años de hemorragia! Por esto, esta mujer vivía marginada, porque en aquel tiempo la sangre convertía a la persona impura y a quien la tocara. Marcos dice que la mujer había gastado toda su fortuna con los médicos, pero en vez de mejorar había empeorado. ¡Situación sin solución!
Marcos 5,27-28: El razonamiento de la mujer ante JesúsElla había sentido hablar de Jesús. Nace en ella una nueva esperanza. Se dijo entre sí: “Si consigo tan sólo tocar su manto, seré curada”. La doctrina de la época decía: “Si toco su manto, quedaré impuro” ¡La mujer piensa exactamente lo contrario! Signo este que demuestra mucho valor. Signo también de que la mujer no estaba completamente de acuerdo con lo que las autoridades enseñaban. La mujer se mete en medio de la gente que apretujaba a Jesús por todas partes, y casi sin ser vista, toca a Jesús.
Marcos 5,29: La mujer consigue su intento y queda curadaPrecisamente en aquel momento advierte que su cuerpo ha quedado curado. Hasta hoy en Palestina, en una curva del camino cerca del lago de Galilea, vecino a Cafarnaúm, se lee sobre una piedra esta inscripción: “¡Aquí, en este lugar, la mujer considerada impura, pero llena de fe, tocó a Jesús y curó!”
Marcos 5,30-32: La reacción de Jesús y de los discípulosTambién Jesús siente que ha salido de Él una fuerza: ¿”Quién me ha tocado?”. Los discípulos reaccionan: “Tú estás viendo que la gente te estrecha por todas partes y preguntas ¿quién me ha tocado?” He aquí de nuevo un pequeño desacuerdo entre Jesús y los discípulos. Jesús poseía una sensibilidad que no era percibida por los discípulos. Estos reaccionan como todos y no entienden la reacción distinta de Jesús. Pero Jesús no renuncia y sigue preguntando.
Marcos 5,33-34: La conversación entre Jesús y la mujer curada por la feLa mujer se ha dado cuenta que ha sido descubierta. Es para ella un momento difícil y peligroso. Pues, según la creencia de la época, una persona impura que, como aquella mujer, se mete en medio de la gente, contaminaba a todos tocándolos simplemente. Convertía a todos impuros delante de Dios (Lv 15,19-30). Por esto, el castigo era que podía ser apartada y apedreada. Pero a pesar de todo esto, la mujer tiene el valor de asumir lo que ha hecho. La mujer, llena de miedo y temblando, se le echa a los pies y confiesa la verdad. Jesús pronuncia entonces su palabra final diciendo: “¡Hija, tu fe te ha salvado, vete en paz y queda curada de tu enfermedad!” Bellas palabras, muy humanas. Con la palabra “Hija” Jesús acoge a la mujer en la nueva familia, en la comunidad, que se forma en torno a Él. Sucede lo que ella pensaba. Jesús reconoce que sin la fe de aquella mujer no hubiera podido obrar el milagro.
Marcos 5,35-36: La conversación entre Jesús y JairoHe aquí que, en este preciso momento llega el personal de la casa de Jairo para anunciarle que su hija ha muerto. No hay necesidad, por tanto de molestar a Jesús. ¡Para ellos la muerte era la gran frontera y Jesús no conseguirá superarla! Jesús escucha, mira a Jairo y le aplica lo que apenas ha visto, esto es, que la fe es capaz de hacer lo que la persona cree. Y le dice: “¡No temas, solamente ten fe!”
Marcos 5,37-40: La llegada de Jesús a la casa de Jairo y la reacción de la gente
Jesús se separa de la gente y sólo permite a algunos discípulos estar con Él. Y dice: “La niña no está muerta, está dormida”. Los criados de la casa ríen. La gente sabe cuándo una persona está muerta o cuando duerme. ¡Es la risa de Abrahán y de Sara, o sea, de aquéllos que no consiguen creer que “nada es imposible para Dios!” (Jn 17,17; 18,12-14; Lc 1,37). También para ellos, la muerte es una barrera que no es posible superar. Las palabras de Jesús tienen un significado mucho más profundo. La situación de las comunidades del tiempo de Marcos parecía una situación de muerte. Ellos debían escuchar: “¡No estáis muertos. Estáis dormidos. Despertaos!”. Jesús no da importancia a la risotada y entra en el cuarto donde se encuentra la niña. Entra Él, los tres discípulos y el padre de la niña.
Marcos 5,41-43: La resurrección de la niña
Jesús toma por la mano a la jovencita y le dice: “¡Talita kúmi!” Y ella se levanta. Gran conmoción. Jesús conserva la calma y pide que le den de comer a la niña. ¡Curación de dos mujeres! Una tiene doce años y la otra doce años con hemorragia, doce años de marginación. La exclusión de la joven comienza a la edad de doce años, porque empiezan las menstruaciones. Comienza a morir. Jesús tiene un poder mayor y la resucita: “¡Levántate!”
6. Orar con el Salmo 103 (102)
¡Dar gracias a Dios por todo lo que hace por nosotros!
Bendice, alma mía, a Yahvé,
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Yahvé,
nunca olvides sus beneficios.
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Yahvé,
nunca olvides sus beneficios.
Él, que tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura,
satura de bienes tu existencia,
y tu juventud se renueva como la del águila.
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y ternura,
satura de bienes tu existencia,
y tu juventud se renueva como la del águila.
Yahvé realiza obras de justicia
y otorga el derecho al oprimido,
manifestó a Moisés sus caminos,
a los hijos de Israel sus hazañas.
y otorga el derecho al oprimido,
manifestó a Moisés sus caminos,
a los hijos de Israel sus hazañas.
Yahvé es clemente y compasivo,
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor;
no nos trata según nuestros yerros,
ni nos paga según nuestras culpas.
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor;
no nos trata según nuestros yerros,
ni nos paga según nuestras culpas.
Como se alzan sobre la tierra los cielos,
igual de grande es su amor con sus adeptos;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros crímenes.
igual de grande es su amor con sus adeptos;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros crímenes.
así de tierno es Yahvé con sus adeptos;
que él conoce de qué estamos hechos,
sabe bien que sólo somos polvo.
¡El hombre! Como la hierba es su vida,
como la flor del campo, así florece;
lo azota el viento y ya no existe,
ni el lugar en que estuvo lo reconoce.
Pero el amor de Yahvé es eterno
con todos que le son adeptos;
de hijos a hijos pasa su justicia,
para quienes saben guardar su alianza,
y se acuerdan de cumplir sus mandatos.
Yahvé asentó su trono en el cielo,
su soberanía gobierna todo el universo.
con todos que le son adeptos;
de hijos a hijos pasa su justicia,
para quienes saben guardar su alianza,
y se acuerdan de cumplir sus mandatos.
Yahvé asentó su trono en el cielo,
su soberanía gobierna todo el universo.
Bendecid a Yahvé, ángeles suyos,
héroes potentes que cumplís sus órdenes
en cuanto oís la voz de su palabra.
Bendecid a Yahvé, todas sus huestes,
servidores suyos que hacéis su voluntad.
Bendecid a Yahvé, todas sus obras,
en todos los lugares de su imperio.
¡Bendice, alma mía, a Yahvé!
héroes potentes que cumplís sus órdenes
en cuanto oís la voz de su palabra.
Bendecid a Yahvé, todas sus huestes,
servidores suyos que hacéis su voluntad.
Bendecid a Yahvé, todas sus obras,
en todos los lugares de su imperio.
¡Bendice, alma mía, a Yahvé!
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