31 enero 2016

LOS SANTOS NOTICIA DIARIA : SAN BLAS OBISPO Y MARTIR - 3 DE FEBRERO





Conocido también como Blasius
Patrón de: Enfermedades de la garganta y laringólogos. +C.316
San Blas fue médico y obispo de Sebaste, Armenia. Hizo vida eremítica en una cueva del Monte Argeus.
San Blas era conocido por su don de curación milagrosa. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta.
Según una leyenda, se le acercaban también animales enfermos para que les curase, pero no le molestaban en su tiempo de oración.





          
Cuando la persecución de Agrícola, gobernador de Cappadocia, contra los cristianos llegó a Sebaste, sus cazadores fueron a buscar animales para los juegos de la arena en el bosque de Argeus y encontraron muchos de ellos esperando fuera de la cueva de San Blas. Allí  encontraron a San Blas en oración y lo arrestaron. Agrícola trató sin éxito de hacerle apostatar. En la prisión, San Blas sanó a algunos prisioneros. Finalmente fue echado a un lago. San Blas, parado en la superficie, invitaba a sus perseguidores a caminar sobre las aguas y así demostrar el poder de sus dioses. Pero se ahogaron. Cuando volvió a tierra fue torturado y decapitado. C. 316.



Su culto, si bien no muy inmediato a su muerte, tuvo una gran extensión, tanto en Occidente como en Oriente, donde la fiesta se celebraba el 11 de febrero. En Constantinopla había un templo dedicado a San Blas. En Armenia existió la Orden Militar de San Blas. La república independiente de Ragusa (Yugoslavia) lo tenía por patrón principal. En la Iglesia occidental tenía señaladas dos fiestas: el 3 de febrero, aún vigente en el Martirologio Romano, y el 15 del mismo mes.
San BlasSólo en Roma tuvo San Blas 54 iglesias y oratorios bajo su advocación; y es tan grande el número de monasterios e iglesias que dicen poseer reliquias del mártir, que resulta insoluble el problema de su autenticidad y no cabe argüir sino que acaso se trate en muchos casos de otros santos del mismo nombre.
La gran popularidad de San Blas se debe esencialmente a los milagros que le atribuyen las actas apócrifas. Con frecuencia se le invoca como abogado contra la difteria y todos los males y accidentes de garganta. En algunos lugares persiste la costumbre de bendecir a las personas el día 3 de febrero con dos velas- la Candelaria es la víspera- con esta fórmula: «Por la intercesión y los méritos de S. Blas, obispo y mártir, Dios te libre de los dolores de garganta y de cualquier otro mal». También se le invoca como abogado contra la peste del ganado, principalmente el de cerda.
De su iconografía dedujo el pueblo nuevos incentivos para la devoción: como quiera que, sobre todo a partir del s. XIV, fuera representado San Blas con un peine en memoria del instrumento con que le habían rasgado las carnes, los cardadores y sombrereros le erigieron en patrono suyo.






En Rusia es el patrón de los ganados. En otras naciones también se le atribuye cierto patronato sobre los mismos. Los cardadores y sombrereros lo veneraban por patrón. En el día de su fiesta se bendicen pan, vino, agua y frutos que se dan después a hombres y ganados. En muchas diócesis de Alemania, Bohemia, Suiza y también de otras naciones se da la bendición de San Blas por medio de dos velas cruzadas que se ponen sobre la cabeza de los fieles y con ellas se toca la garganta. En Roma y otras partes por unción del cuello con una candela mojada en aceite bendecido.
San Blas es el santo humano, bondadoso, accesible. Invoquémoslo en nuestras necesidades en las enfermedades de la garganta no sólo materiales, sino también espirituales: respeto humano para confesar nuestra fe, angustias de pecados mortales ocultados, intemperancias en la bebida, etc. En este sentido hay una hermosa oración indulgenciada en el Enquiridión de Indulgencias. 


ORACIÓN A SAN BLAS
Milagroso San Blas, que lleno de júbilo, en el camino a la cárcel, obrasteis prodigios y salvasteis la vida de un niño que se moría ahogado por una espina que tenía atravesada en la garganta, alcanzadnos del Señor la gracia de vernos libres de todas las enfermedades de lo garganta y emplear a ésta siempre para la gloria de Dios y bien de nuestras almas. Así sea.[Pídase la gracia que se desea recibir].Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.



La fórmula que siempre ha de usarse para el rito de bendición de las gargantas es la siguiente:

El ministro sagrado dice:

"Por la intercesión de San Blas, obispo y mártir, te libre Dios de todo mal de garganta y de cualquier otro mal". (En el nombre del Padre, y del Hijo y el Espíritu Santo). El Apéndice citado del Calendario de Argentina omitió esta conclusión trinitaria; no así el italiano, fiel al original.

El fiel responde:

Amén.

Fórmula antigua original (nótese la conclusión trinitaria): 

Per intercessionem Sancti Blasii, Episcopi et Martyris, liberet te Deus a malo gutturis, et a quolibet alio malo. In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. 

R. Amen.

Durante el rito puede ejecutarse el antiguo himno Salutis aram Blasius, tradicional en honor del santo, cuyo original latino transcribo más abajo. La partitura para su ejecución puede buscarse en la red. Desconozco si existe una traducción oficial al español, y no he osado realizar una propia.


Conclusión del rito

El celebrante, con las manos extendidas sobre los fieles, dice:

El Señor tenga en cuenta la devoción de ustedes y les conceda su ayuda en cada momento de la vida.

Todos dicen:

Amén.

Después añade:

Les conceda una vida tranquila y la abundancia de sus dones.

Todos dicen:

Amén.

Y agrega:
Que con su amor los guíe y proteja aquí en la Tierra, y los haga llegar felizmente a la gloria celestial.

Todos dicen:

Amén.

Y concluye diciendo:

Y la bendición de Dios todopoderoso, + Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre  ustedes y permanezca para siempre. 

Todos dicen:

Amén.

Si el rito tuvo lugar dentro de la Misa, ésta puede concluirse con la Bendición solemne "para la fiesta de un santo" (en este caso, San Blas), o con alguna de las Oraciones sobre el pueblo "para las fiestas de los santos" (Cf. Bendicional, n. 1345).

Hymnus Sancti Blasii

1- Salutis aram Blasius 
erexit: aegri accurrite, 
languentiumque vindici 
votiva dona ponite.

2- Cuicumque tristis obtinet 
angina fauces gutturis, 
cui semitam meabilem 
obex iniquus perstruit.
 
 
3- Hic pharmacis mortalibus 
curisque spretis advolte. 
potentiore Martyris 
levandus arte et dextera.

 4- Quam fortis ille et strenuus 
suos dolores pertulit ; 
tam mitis et clemens opem 
fert omnium doloribus.
 
5- Invicte Martir, servulos 
tuos ab hoste protege, 
infer salutem corpori, 
refer quietem mentibus.

6- Sit summa laus et gloria 
tibi, superna Trinitas: 
Dona, precante Blasio, 
                                                      beata nobis gaudia. 
                                                                                      Amen





 


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