Queridos lectores, agosto con sus días cada vez más cortos, que nos ha probado en la paciencia con un calor y una sequía desacostumbrados, va comenzando a refrescar y a presentar un rostro más amable.., pero con ello viene el final de vacaciones, viajes, convivencias, encuentros con familiares y amigos, retorno a las raíces en los pueblos de donde se procede.. Unos sentimientos encontrados afloran, la satisfacción, la paz y el descanso aún interior, que se ha podido conseguir. Es posible que para algunos haya constituído una seria pregunta, de dónde venimos y a dónde vamos.., estamos en esta Sociedad siguiendo caminos que conducen a la paz y a la felicidad....??? Mirando a nuestro alrededor y escuchando con atención las voces de muchos que sufren víctimas de las crisis: (no sólo la económica, la de valores, la de fe, la familiar, la de proyectos, la de convivencia etc..) En medio de este panorama agridulce, surge una figura y una gran pregunta, Jesús se encuentra entre los suyos y entre los de nuestro tiempo y con tristeza al ver la realidad, pregunta: "También vosotros queréis marcharos?" Nuestras Iglesias, casi vacías, frecuentadas habitualmente por personas de la tercera edad, cada vez menos sacerdotes y más ancianos, muchos pueblos sin posibilidad de atención sacerdotal. Seminarios vacíos o casi, casas religiosas que se cierran y con un futuro vocacional incierto. ¿Qué responderemos después de encontrarnos cara a cara con la Palabra y la Presencia del Señor de este domingo de serio interrogante y de marco apesadumbrado?
Han pasado muchos años desde el final del Concilio, había muchas ilusiones, (bastantes utopías) y muchas experiencias, novedades y cambios (que sin fundamentos serios no hicieron fructificar, sino secar las tiernas plantas que brotaban) Pero como el hombre es el único animal lleno de orgullo, que no reconoce errores y prefiere romperse una y otra vez la cabeza con la misma piedra, lejos de sentarnos a corregir errores y a recuperar valores, hemos seguido hacia la obscuridad, hacia el vacío, hacia la "creatividad" personal, que confía más en medios humanos que en Dios. Por eso al principio pocos y actualmente muchísimos han abandonado la Iglesia, que no les convence, en la que no encuentra una real espiritualidad, coherencia, unidad de fe, enseñanza y liturgia, sino una polícroma realidad de personalismos que tratan de convencernos de que cada cual tiene la verdad...
Esperamos que el Señor con su pregunta haga reflexionar especialmente a los Pastores. ¿qué estáis haciendo con mi rebaño que os confié?
Son preguntas que necesitan mucha humildad, honradez, oración y disponibilidad para el arrepentimiento y saber decir al Señor: Sólo Tú tienes Palabras de Vida Eterna, nos hemos equivocado escuchando a falsos profetas , a eruditos teólogos y filósofos que desde lo epidérmico trataban de encontrar respuesta a lo interior de las almas.
La primera lectura de hoy es del libro de Josué, que recibe de parte de Dios la misma pregunta para el pueblo: ¿Quiere abandonarle? Y la sabia respuesta de Josué es paralela a la de S. Pedro: "Serviremos al Señor, porque Él es nuestro Dios".
El salmo 33, que hemos utilizado varios domingos es un salmo de acción de gracias , es personal y a la vez comunitaria, porque todos podemos decir: Gracias Señor, porque constantemente nos estás librando del Peligro y salvándonos.
La segunda lectura de San Pablo nos habla para nuestro tiempo con la gran crisis de la familia y del amor conyugal, que nos sirve si la leemos de forma personal para respondernos a los efectos de hoy. Vamos pues a aprovechar esta lectura, que formula un gran misterio de Amor, que viene de Dios por el sacramento del matrimonio a lo conyuges y que representa la crisis de Amor entre Cristo y su Iglesia.
Hoy toma protagonismo central el Evangelio de San Juan, se produjo y se sigue produciendo una ruptura, un alejamiento entre Cristo y sus discípulos, es patente, no se puede minimizar. Jesús de forma dolida y dramática, quiere hacer llegar a los corazones su Pregunta, también los que quedamos estamos con dudas, pensando en dejar algo de la fe, en separarnos de la Iglesia, queriendo marcharnos de su lado en búsqueda de algo diferente, que responda a nuestras inquietudes espirituales como antes nos ocurría en la Iglesia, pero hoy probablemente al quitarle el protagonismo al Señor y a su mensaje y sustituirlo por el personalismo de la eficacia modernista, por los nuevos modos, que hemos ido inventando sobre la marcha.., sólo queda escuchar a Jesús, estar delante de Él, y contestar lo único coherente, la respuesta de Pedro, que es la de la verdadera Iglesia, no de las "particulares" parecidas a las autonomías, que confunden y sorprenden a los fieles negativamente. ¿ A dónde iremos Señor, si sólo Tú tienes Palabras de Vida Eterna? Y tú qué piensas, qué le vas a contestar hoy... Cuenta con nuestras oración constante y escucha disponible siempre.



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