21 mayo 2015

DIÁS 20 Y 21 DEL MES DE MAYO CONSIDERACIÓN Y OFRENDA DE LA FLOR ESPIRITUAL

Día veinte

I. Clavel color blanco salpicado carmesí y la zamba

Image result for clavel blanco salpicado de carmesí

1. La zamba es una yerba cultivada en todos los jardines como odorífera y muy aromática. No tiene flor, pero unida
a la familia de los claveles, los adorna, y éstos la embellecen a ella.
II. La perseverancia
2. Si las penas y contradicción, que por causa de Dios y de la virtud nos vienen, son de larga duración; si continúan hasta la muerte, para perseverar en la presión de las pruebas hasta morir, necesitamos otra especial virtud perteneciente a la fortaleza y se llama perseverancia. El martirio es su acto principal y el más noble y heroico, y es sufrir con firmeza hasta dar la vida por Dios. Hay claveles que se presentan de color blanco, salpicados de sangre; éstos son los más propios para simbolizar esta virtud; pero como en la presión y en la tribulación se hacen actos de ella, necesitamos otra yerba que dé sus perfumes cuando la pisen y compriman: tal es la zamba (toronjina); y por esto forma con claveles un hermoso y fragante ramillete.
III. La perseverancia en María
3. Desde su inmaculada concepción hasta la encarnación sufrió porque nos veía sin redención. Bajado a su seno puro y virginal el Redentor, sufrió la persecución por causa de su Hijo. Muerto Jesús, sufrió la persecución que vino sobre la Iglesia, recién nacida, y sufrió con igualdad de alma hasta la muerte y sufrió por nosotros un martirio espiritual que duró toda su vida, y le sostuvo con un ánimo siempre grande, varonil y heroico.
IV. [sin título]
4. Una pena prolongada muchos años y durante la vida entera del hombre, pone en último apuro y apura su paciencia; prueba su constancia, su firmeza y su valor. Examina bien tu conciencia, y ve qué haces, y cómo te portas en la prolongación de una tribulación venida por causa de la virtud. ¿Vuelves atrás? ¿aflojas? ¿reniegas del bien principiado?¡Ah! no busques esta flor sino en un jardín bien cuidado y cultivado. Venida la tribulación, y prolongándose ésta, ¿eres constante y lo fueras hasta morir? Medítalo bien y si no estás en esta buena disposición, te falta esta virtud; búscala, prepárate con tiempo y al presentar tu flor dirás a tu Reina:
Presentación de la flor
ORACIÓN. Señora: Ahí tenéis mi ramillete como señal de mi firmeza y constancia en sufrir y sufrir hasta dar la vida por Vos. Mi vida os pertenece y mi sangre; os la ofrezco. Yo os prometo perseverar firme en vuestro servicio hasta la hora de mi muerte. Aceptad mi ofrenda.

Día veintiuno

I. La viola simple y sus hijas


                                                           Image result for la viola simple y sus hijas

1. Entremos ahora a ver y a visitar en nuestros jardines otra familia muy rica y opulenta y muy distinguida en el mundo vegetal: es el alhelí, o viola. Unas hay simples y otras dobles: las primeras son las madres, porque producen la semilla. Las violas simples unas son doncellas y otras unidas o casadas… Las primeras no tienen virtud para fecundizar las simples, volviéndolas dobles, que son las más hermosas. Las casadas que tienen en su semilla virtud para producir unas y otras, esto es, simples y dobles. ¿Cómo se casan? Se toma una viola simple y se trasplanta con otra doble tan de cerca que puedan tocarse las raíces de una y otra. La doble no da semilla, pero la simple queda fecundizada por ella y su semilla nos da violas hijas suyas dobles y simples. ¿Cuál es la madre? claro está, la simple. Pues bien, esta es. . .
II. La templanza, virtud cardinal
2. Pero la doble ¿no es más hermosa? Sí: uniremos las dos en un ramillete, y lo tendremos todo. La templanza es una virtud que modera las pasiones del hombre. Tiene por ayudas de cámara a la honestidad y a la vergüenza, o sea el pudor y el rubor: y por hijas, la abstinencia, la sobriedad, la castidad, la virginidad, la continencia, la clemencia y la modestia. Con éstas principales vienen otras juntas y compañeras de éstas, cuales son la penitencia, la pobreza voluntaria, la mortificación de la carne, la mansedumbre, la humildad, la estudiosidad y la eutropelia, o buen modo en el vestir.
III. La templanza en María
3. María tuvo desde su inmaculada concepción sus pasiones ordenadísimas y por un privilegio especial ninguna se le rebeló jamás. Fue perfecta en esta virtud.
IV. La viola a María
4. ¿Cómo están en ti las pasiones? Hay una siempre que hace cabeza para las demás y se llama la dominante. ¿Cómo la sujetas? ¿la tienes en freno? ¡Ay! si la das libre expansión, te matará el alma: ve cual es la pasión dominante y sujétala; y ordenada ésta y vencida la que se te presenta cabeza de las demás, todas estarán subordinadas; resuélvelo así y tomando la flor de tus propósitos dirás a María al entregarlos:
Presentación de la flor
ORACIÓN. Señora: Os presento el alhelí emblema de la templanza. Yo me obligo a domar, a poner en raya y a suje tar mi pasión dominante. Dad fuerzas a mi resolución, y tomadla como cosa vuestra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario